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Porque TODO es posible para el que cree…
Aunque estoy segura de que todos ya lo saben, estas breves notas son para compartir con mis lectores la emoción que sentimos Garla Pérez y yo al ver cumplido el sueño de César Barría, quien logró cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar el día domingo 21 de septiembre.
César es un atleta panameño destacado por su rendimiento deportivo en el nado y desde hace más de un año yo he tenido el honor de conocerlo y ayudarlo en su preparación física y médica para sus diversos eventos deportivos. En el 2007, tuve la oportunidad de prepararlo para los Juegos Parapanamericanos, que se realizaron en Brasil. La intención era apoyarlo para su participación en los Juegos Paraolímpicos en Beijing, pero en enero de 2008, César decidió hacer un cambio de ruta: uno que lo llevaría a ser el primer panameño, el primer centroamericano y el primer discapacitado en cruzar a nado el Estrecho de Gibraltar.
Desde que César me habló sobre su deseo de nadar el Estrecho, me fue evidente que para lograr tal hazaña, era imperativo prepararlo física, emocional y también espiritualmente. Por lo que le sugerí de inmediato que contactara a Garla Pérez, psicóloga deportiva, con gran experiencia en la atención de atletas en las áreas de equitación, natación y maratón. Durante meses, César se preparó concienzudamente hasta lograr lo que hoy celebramos, su triunfo contra todas las corrientes del Estrecho de Gibraltar.
En mi más reciente evaluación de César, justo el día en que salía para Madrid para nadar por su sueño, lo noté calmado, tranquilo, confiado y concentrado. En realidad, más preocupados y nerviosos estaban sus padres. (Jajajaja – con justa razón). Durante esa última cita conversamos sobre su alimentación durante los días previos a su nado, pero sobre todo, conversamos sobre mantenerse espiritualmente conectado durante la travesía. Sus últimas palabras antes de dejar mi consultorio me dieron la absoluta confianza de que César estaba realmente listo para domar las corrientes del Estrecho de Gibraltar. Me dijo: “Doctora, yo sé que Dios está conmigo y por eso, también sé que esto es posible.”
Hoy, celebramos el triunfo de César como una evidencia más de que Dios es absolutamente fiel y galardonador de los que le temen y los que le buscan con un corazón sincero.
Aprovecho la ocasión para preguntarte: ¿Le haz buscado tú? ¿Cuál es tu Gibraltar? ¿Qué Estrechos deseas cruzas? ¿Cuál es tu maratón? Habla hoy con el Señor, exponle tu situación y luego confía en que Él irá delante de ti como poderoso gigante, abriendo puertas y enderezando caminos hasta que cruces la meta. Pero tienes que creer sin dudar.
Porque TODO es posible para el que cree…
Haz clic aquí para ver los últimos metros del nado de César Barría por el Estrecho de Gibraltar.
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